Es un BLOG dedicado a la Bioética de la investigación con seres humanos en Latinoamérica. Analiza aspectos relacionados a : Comités de ética en Latinoamérica, regulación de ensayos clínicos,monitoreo de la investigación, auditoría, quality assurance,consentimiento informado, temas de bioética sobre inicio y final de la vida, etc.
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lunes, 7 de marzo de 2011
Mario Vargas Llosa opina sobre el Aborto
Estimados amigos seguidores del Blog, hace poco tuvimos los peruanos una gran noticia, uno de nuestros mejores escritores, Mario Vargas Llosa, fue reconocido con el premio nobel de literatura. Hoy una amiga compartió un escrito del Premio Nobel, no se trataba de una novela, ni de un artículo en defensa de la democracia (a los cuales nos tiene acostumbrados), se trataba de un análisis muy personal sobre el aborto. Creo que debo compartir tambien este artículo con ustedes faltando pocas horas para conmemmorar el día de la mujer.
Saludos
Agueda Muñoz
El nasciturus
Viernes, 04 de Marzo de 2011 15:05 Mario Vargas Llosa
El Congreso de los Diputados, en España, ha rechazado por un voto una ampliación de la ley del aborto que hubiera añadido, a las tres causales ya legitimadas para la interrupción del embarazo (violación, malformación del feto o peligro para la salud de la madre) un cuarto supuesto, social o psicológico, semejante al que, con excepción de Irlanda y Portugal, admiten todos los países de la Unión Europea, cuyas legislaciones, con variantes mínimas, permiten el aborto voluntario dentro de los tres primeros meses de gestación. El resultado de la votación fue una gran victoria de la Iglesia Católica, que se movilizó en todos los frentes para impedir la aprobación de esta ley. Hubo un tremebundo documento de la Conferencia Episcopal titulado “Licencia aún más amplia para matar a los hijos” que fue leído por veinte mil párrocos durante la misa, rogativas, procesiones, mítines y lluvia de cartas y llamadas a los parlamentarios (campaña que resultó eficaz, pues cuatro de ellos, cediendo a la presión, cambiaron su voto). Muchos intelectuales católicos, encabezados por Julián Marías –para quien la aceptación social del aborto es una de las peores tragedias de este siglo–, intervinieron en el debate, reiterando la tesis vaticana según la cual el aborto es un crimen perpetrado contra un ser indefenso, y, por lo mismo, una salvajada intolerable no sólo desde el punto de vista de la fe, también de la moral, la civilización y los derechos humanos.
Está dentro de los usos de la democracia que los ciudadanos se alisten en acciones cívicas en defensa de sus convicciones, y es natural que los católicos españoles lo hayan hecho con tanta beligerancia, en un tema que afecta sus creencias de manera tan íntima. En cambio, quienes estaban a favor del cuarto supuesto –en teoría, la mitad de la ciudadanía– permanecieron callados o se manifestaron con extraordinaria timidez en el debate, trasluciendo de este modo una inconsciente incomodidad. También es natural que sea así. Ocurre que el aborto no es una acción que entusiasme ni satisfaga a nadie, empezando por las mujeres que se ven obligadas a recurrir a él. Para ellas, y para todos quienes creemos que su despenalización es justa, y que han hecho bien las democracias occidentales –del Reino Unido a Italia, de Francia a Suecia, de Alemania a Holanda, de Estados Unidos a Suiza– en reconocerlo así, se trata de un recurso extremo e ingrato, al que hay que resignarse como a un mal menor.
La falacia mayor de los argumentos antiabortistas es que se esgrimen como si el aborto no existiera y sólo fuera a existir a partir del momento en que la ley lo apruebe. Confunden despenalización con incitación o promoción del aborto y, por eso, lucen esa excelente buena conciencia de “defensores del derecho a la vida”. La realidad, sin embargo, es que el aborto existe desde tiempos inmemoriales, tanto en los países que lo admiten como en los que lo prohíben, y que va a seguir practicándose de todas maneras, con total prescindencia de que la ley lo tolere o no. Despenalizar el aborto significa, simplemente, permitir que las mujeres que no pueden o no quieren dar a luz puedan interrumpir su embarazo dentro de ciertas condiciones elementales de seguridad y según ciertos requisitos, o lo hagan, como ocurre en todos los países del mundo que penalizan el aborto, de manera informal, precaria, riesgosa para su salud y, además, puedan ser incriminadas por ello.
Significa, también, reducir la discriminación que, de hecho, existe en este dominio. Donde está prohibido el aborto, la prohibición sólo tiene algún efecto en las mujeres pobres. Las otras, lo tienen a su alcance cuantas veces lo requieran, pagando las clínicas y los médicos privados que lo practican con la discreción debida, o viajando al extranjero. Las mujeres de escasos recursos, en cambio, se ven obligadas a recurrir a las aborteras y curanderos clandestinos, que las explotan, malogran, y a veces las matan.
Es absolutamente ocioso discutir sobre si el nasciturus, el embrión de pocas semanas, debe ser considerado un ser humano –dotado de un alma, según los creyentes– o sólo un proyecto de vida, porque no hay modo alguno de zanjar objetivamente la cuestión. Esto no es algo que puede determinar la ciencia; o, mejor dicho, los científicos sólo pueden pronunciarse en un sentido o en otro no en nombre de su ciencia, sino de sus creencias y principios, igual que los legos. Desde luego que es respetabilísima la convicción de quienes sostienen, guiados por su fe, que el nasciturus es ya un ser humano imbuido de derechos, cuya existencia debe ser respetada. Y también lo es que, coherentes con sus principios, los publiciten y traten de ganar adeptos para su causa.
Sería un atropello intolerable que, por una medida de fuerza, como ocurrió en la India de Indira Ghandi, o como ocurre todavía en China, una madre sea obligada a abortar. ¿Pero no lo es, igualmente, que sea obligada a tener los hijos que no quiere o no puede tener, en razón de creencias que no son las suyas, o que, siéndolo, impelida por las circunstancias, se ve inducida a transgredir? Esta es una delicada materia, que tiene que ver con el meollo mismo de la cultura democrática.
La clave del problema está en los derechos de la mujer, en aceptar si, entre estos derechos, figura el de decidir si quiere tener un hijo o no, o si esta decisión debe ser tomada, en vez de ella, por la autoridad política. En las democracias avanzadas, y en función del desarrollo de los movimientos feministas, se ha ido abriendo camino, no sin enormes dificultades y luego de ardorosos debates, la conciencia de que a quien corresponde decidirlo es a quien vive el problema en la entraña misma de su ser, que es, además, quien sobrelleva las consecuencias de lo que decida.
No se trata de una decisión ligera, sino difícil y a menudo traumática. Un inmenso número de mujeres se ven empujadas a abortar por ese cuarto supuesto, precisamente: unas condiciones de vida en las que traer una nueva boca al hogar significa condenar al nuevo ser a una existencia indigna, a una muerte en vida. Como esto es algo que sólo la propia madre puede evaluar con pleno conocimiento de causa, es
coherente que sea ella quien decida. Los gobiernos pueden aconsejarla y fijarle ciertos límites –de ahí los plazos máximos para practicar el aborto, que van desde las 12 hasta las 24 semanas (en Holanda) y la obligación de un período de reflexión entre la decisión y el acto mismo–, pero no sustituirla en la trascendental elección. Esta es una política razonable que, tarde o temprano, terminará sin duda por imponerse en España y en América Latina, a medida que avance la democratización y la secularización de la sociedad (ambas son inseparables).
Ahora bien, que la despenalización del aborto sea una manera de atenuar un gravísimo problema, no significa que no puedan ser combatidas con eficacia las circunstancias que lo engendran. Una manera importantísima de hacerlo es, desde luego, mediante la educación sexual, en la escuela y en la familia, de manera que mujer alguna quede embarazada por ignorancia o por no tener a su alcance un anticonceptivo. Uno de los mayores obstáculos para la educación sexual y las políticas de control de la natalidad ha sido también la Iglesia Católica, que, hasta ahora, con algunas escasas voces discordantes en su seno, sólo acepta la prevención del embarazo mediante el llamado “método natural”, y que, en los países donde tiene gran influencia política –muchos todavía, en América Latina– combate con energía toda campaña pública encaminada a popularizar el uso de condones y píldoras anticonceptivas.
Se impone una última reflexión, a partir de lo anterior, sobre este delicado tema: las relaciones entre la Iglesia Católica y la democracia. Aquella no es una institución democrática, como no lo es, ni podría serlo, religión alguna (con la excepción del budismo, tal vez, que es una filosofía más que una religión). Las verdades que ella defiende son absolutas, pues le vienen de Dios, y la trascendencia y sus valores morales no pueden ser objeto de transacciones ni de concesiones respecto a valores y verdades opuestos. Ahora bien: mientras predique y promueva sus ideas y sus creencias lejos del poder político, en una sociedad regida por un Estado laico, en competencia con otras religiones y con un pensamiento religioso o anti-religioso, la Iglesia Católica se aviene perfectamente con el sistema democrático y le presta un gran servicio, suministrando a muchos ciudadanos esa dimensión espiritual y ese orden moral que, para un gran número de seres humanos, sólo son concebibles por mediación de la fe. Y no hay democracia sólida, estable, sin una intensa vida espiritual en su seno.
Pero si ese difícil equilibrio entre el Estado laico y la Iglesia se altera y esta impregna aquel, o, peor todavía, lo captura, la democracia está amenazada, a corto o mediano plazo, en uno de sus atributos esenciales: el pluralismo, la coexistencia en la diversidad, el derecho a la diferencia y a la disidencia.
A estas alturas de la historia, es improbable que vuelvan a erigirse los patíbulos de la Inquisición, donde se achicharraron tantos impíos enemigos de la única verdad tolerada. Pero, sin llegar, claro está, a los extremos talibanes, es seguro que la mujer retrocedería del lugar que ha conquistado en las sociedades libres a ese segundo plano, de apéndice, de hija de Eva, en que la Iglesia, institución machista si las hay, la ha tenido siempre confinada.
Mario Vargas Llosa
Saludos
Agueda Muñoz
El nasciturus
Viernes, 04 de Marzo de 2011 15:05 Mario Vargas Llosa
El Congreso de los Diputados, en España, ha rechazado por un voto una ampliación de la ley del aborto que hubiera añadido, a las tres causales ya legitimadas para la interrupción del embarazo (violación, malformación del feto o peligro para la salud de la madre) un cuarto supuesto, social o psicológico, semejante al que, con excepción de Irlanda y Portugal, admiten todos los países de la Unión Europea, cuyas legislaciones, con variantes mínimas, permiten el aborto voluntario dentro de los tres primeros meses de gestación. El resultado de la votación fue una gran victoria de la Iglesia Católica, que se movilizó en todos los frentes para impedir la aprobación de esta ley. Hubo un tremebundo documento de la Conferencia Episcopal titulado “Licencia aún más amplia para matar a los hijos” que fue leído por veinte mil párrocos durante la misa, rogativas, procesiones, mítines y lluvia de cartas y llamadas a los parlamentarios (campaña que resultó eficaz, pues cuatro de ellos, cediendo a la presión, cambiaron su voto). Muchos intelectuales católicos, encabezados por Julián Marías –para quien la aceptación social del aborto es una de las peores tragedias de este siglo–, intervinieron en el debate, reiterando la tesis vaticana según la cual el aborto es un crimen perpetrado contra un ser indefenso, y, por lo mismo, una salvajada intolerable no sólo desde el punto de vista de la fe, también de la moral, la civilización y los derechos humanos.
Está dentro de los usos de la democracia que los ciudadanos se alisten en acciones cívicas en defensa de sus convicciones, y es natural que los católicos españoles lo hayan hecho con tanta beligerancia, en un tema que afecta sus creencias de manera tan íntima. En cambio, quienes estaban a favor del cuarto supuesto –en teoría, la mitad de la ciudadanía– permanecieron callados o se manifestaron con extraordinaria timidez en el debate, trasluciendo de este modo una inconsciente incomodidad. También es natural que sea así. Ocurre que el aborto no es una acción que entusiasme ni satisfaga a nadie, empezando por las mujeres que se ven obligadas a recurrir a él. Para ellas, y para todos quienes creemos que su despenalización es justa, y que han hecho bien las democracias occidentales –del Reino Unido a Italia, de Francia a Suecia, de Alemania a Holanda, de Estados Unidos a Suiza– en reconocerlo así, se trata de un recurso extremo e ingrato, al que hay que resignarse como a un mal menor.
La falacia mayor de los argumentos antiabortistas es que se esgrimen como si el aborto no existiera y sólo fuera a existir a partir del momento en que la ley lo apruebe. Confunden despenalización con incitación o promoción del aborto y, por eso, lucen esa excelente buena conciencia de “defensores del derecho a la vida”. La realidad, sin embargo, es que el aborto existe desde tiempos inmemoriales, tanto en los países que lo admiten como en los que lo prohíben, y que va a seguir practicándose de todas maneras, con total prescindencia de que la ley lo tolere o no. Despenalizar el aborto significa, simplemente, permitir que las mujeres que no pueden o no quieren dar a luz puedan interrumpir su embarazo dentro de ciertas condiciones elementales de seguridad y según ciertos requisitos, o lo hagan, como ocurre en todos los países del mundo que penalizan el aborto, de manera informal, precaria, riesgosa para su salud y, además, puedan ser incriminadas por ello.
Significa, también, reducir la discriminación que, de hecho, existe en este dominio. Donde está prohibido el aborto, la prohibición sólo tiene algún efecto en las mujeres pobres. Las otras, lo tienen a su alcance cuantas veces lo requieran, pagando las clínicas y los médicos privados que lo practican con la discreción debida, o viajando al extranjero. Las mujeres de escasos recursos, en cambio, se ven obligadas a recurrir a las aborteras y curanderos clandestinos, que las explotan, malogran, y a veces las matan.
Es absolutamente ocioso discutir sobre si el nasciturus, el embrión de pocas semanas, debe ser considerado un ser humano –dotado de un alma, según los creyentes– o sólo un proyecto de vida, porque no hay modo alguno de zanjar objetivamente la cuestión. Esto no es algo que puede determinar la ciencia; o, mejor dicho, los científicos sólo pueden pronunciarse en un sentido o en otro no en nombre de su ciencia, sino de sus creencias y principios, igual que los legos. Desde luego que es respetabilísima la convicción de quienes sostienen, guiados por su fe, que el nasciturus es ya un ser humano imbuido de derechos, cuya existencia debe ser respetada. Y también lo es que, coherentes con sus principios, los publiciten y traten de ganar adeptos para su causa.
Sería un atropello intolerable que, por una medida de fuerza, como ocurrió en la India de Indira Ghandi, o como ocurre todavía en China, una madre sea obligada a abortar. ¿Pero no lo es, igualmente, que sea obligada a tener los hijos que no quiere o no puede tener, en razón de creencias que no son las suyas, o que, siéndolo, impelida por las circunstancias, se ve inducida a transgredir? Esta es una delicada materia, que tiene que ver con el meollo mismo de la cultura democrática.
La clave del problema está en los derechos de la mujer, en aceptar si, entre estos derechos, figura el de decidir si quiere tener un hijo o no, o si esta decisión debe ser tomada, en vez de ella, por la autoridad política. En las democracias avanzadas, y en función del desarrollo de los movimientos feministas, se ha ido abriendo camino, no sin enormes dificultades y luego de ardorosos debates, la conciencia de que a quien corresponde decidirlo es a quien vive el problema en la entraña misma de su ser, que es, además, quien sobrelleva las consecuencias de lo que decida.
No se trata de una decisión ligera, sino difícil y a menudo traumática. Un inmenso número de mujeres se ven empujadas a abortar por ese cuarto supuesto, precisamente: unas condiciones de vida en las que traer una nueva boca al hogar significa condenar al nuevo ser a una existencia indigna, a una muerte en vida. Como esto es algo que sólo la propia madre puede evaluar con pleno conocimiento de causa, es
coherente que sea ella quien decida. Los gobiernos pueden aconsejarla y fijarle ciertos límites –de ahí los plazos máximos para practicar el aborto, que van desde las 12 hasta las 24 semanas (en Holanda) y la obligación de un período de reflexión entre la decisión y el acto mismo–, pero no sustituirla en la trascendental elección. Esta es una política razonable que, tarde o temprano, terminará sin duda por imponerse en España y en América Latina, a medida que avance la democratización y la secularización de la sociedad (ambas son inseparables).
Ahora bien, que la despenalización del aborto sea una manera de atenuar un gravísimo problema, no significa que no puedan ser combatidas con eficacia las circunstancias que lo engendran. Una manera importantísima de hacerlo es, desde luego, mediante la educación sexual, en la escuela y en la familia, de manera que mujer alguna quede embarazada por ignorancia o por no tener a su alcance un anticonceptivo. Uno de los mayores obstáculos para la educación sexual y las políticas de control de la natalidad ha sido también la Iglesia Católica, que, hasta ahora, con algunas escasas voces discordantes en su seno, sólo acepta la prevención del embarazo mediante el llamado “método natural”, y que, en los países donde tiene gran influencia política –muchos todavía, en América Latina– combate con energía toda campaña pública encaminada a popularizar el uso de condones y píldoras anticonceptivas.
Se impone una última reflexión, a partir de lo anterior, sobre este delicado tema: las relaciones entre la Iglesia Católica y la democracia. Aquella no es una institución democrática, como no lo es, ni podría serlo, religión alguna (con la excepción del budismo, tal vez, que es una filosofía más que una religión). Las verdades que ella defiende son absolutas, pues le vienen de Dios, y la trascendencia y sus valores morales no pueden ser objeto de transacciones ni de concesiones respecto a valores y verdades opuestos. Ahora bien: mientras predique y promueva sus ideas y sus creencias lejos del poder político, en una sociedad regida por un Estado laico, en competencia con otras religiones y con un pensamiento religioso o anti-religioso, la Iglesia Católica se aviene perfectamente con el sistema democrático y le presta un gran servicio, suministrando a muchos ciudadanos esa dimensión espiritual y ese orden moral que, para un gran número de seres humanos, sólo son concebibles por mediación de la fe. Y no hay democracia sólida, estable, sin una intensa vida espiritual en su seno.
Pero si ese difícil equilibrio entre el Estado laico y la Iglesia se altera y esta impregna aquel, o, peor todavía, lo captura, la democracia está amenazada, a corto o mediano plazo, en uno de sus atributos esenciales: el pluralismo, la coexistencia en la diversidad, el derecho a la diferencia y a la disidencia.
A estas alturas de la historia, es improbable que vuelvan a erigirse los patíbulos de la Inquisición, donde se achicharraron tantos impíos enemigos de la única verdad tolerada. Pero, sin llegar, claro está, a los extremos talibanes, es seguro que la mujer retrocedería del lugar que ha conquistado en las sociedades libres a ese segundo plano, de apéndice, de hija de Eva, en que la Iglesia, institución machista si las hay, la ha tenido siempre confinada.
Mario Vargas Llosa
martes, 1 de febrero de 2011
VIIIº Congreso de la Federación Latinoamericana y del Caribe de Instituciones de Bioética

Estimados amigos paso una información de FELAIBE
Les enviamos información del VIIIº Congreso de la Federación Latinoamericana y del Caribe de Instituciones de Bioética, que se celebrará del 23 al 25 de junio del presente año 2011 en Viña del Mar, Chile. Como consta en el programa, el tema central es "Bioética y sociedad en Latinoamérica", aunque también se dedicará bastante espacio a intercambiar las experiencias de las Comisiones Nacionales de Bioética, los Comités de Ética de Investigación, y los Comités de Ética Asistencial de hospitales. Pueden enviarnos ya la ficha de inscripción los que estén interesados, aunque el pago puede realizarse en el mismo Congreso, o antes los que lo deseen, según las indicaciones que adjuntamos. El costo es de 100 dólares los socios de FELAIBE, 120 los no socios, 80 los alumnos de postgrado o maestrías, y 50 los estudiantes de pregrado.
La fecha de presentación de los resúmenes de comunicaciones es hasta el 31 de marzo. Ya hemos recibido más de 20 resúmenes hasta el momento, y nos han comunicado su interés por participar desde muy diferentes instituciones de toda Latinoamérica y el Caribe.
Les agradecemos que hayan llegar esta información a las personas que puedan estar interesadas.
Pueden ver más información de nuestras actividades y publciaciones de interés en nuestra web: www.bioeticachile.cl/felaibe
Con un cordial saludo y nuestros mejores deseos en este nuevo año 2011, esperando verles en junio en Viña del Mar:
Francisco J. León Correa
FELAIBE
domingo, 3 de octubre de 2010
Experimentos en Tuskegge y Guatemala: Los esposos Clinton con un mismo discurso de perdón por experimentos antiéticos del pasado
REFLEJO DE DOS REALIDADES Y UN MISMO ABUSO:
Primero Bill Clinton Clinton en mayo 1997, casi 70 años después de haberse ejecutado un antiético experimento con una población negra de Tuskegee, del Condado de Macon (Alabama), pidió perdón a los sobrevivientes de esta investigación. El presidente pidió disculpas a los sobrevivientes de Tuskegge en nombre de los norteamericanos por el experimento "vergonzoso y claramente racista" que destruyó sus vidas. Sus principales palabras fueron: "No podemos deshacer lo que hicimos pero podemos dejar el silencio. Podemos dejar de dar vuelta nuestras caras. Podemos mirarlos a ustedes a los ojos y finalmente decir en nombre de los norteamericanos: lo que hicieron los Estados Unidos fue vergonzoso y lo siento".
Ahora la historia se repite...

Y como es la vida, creo que nunca un delito queda impune, ya que por casualidad una investigadora americana que justamente estudiaba este caso de Tuskegge (La profesora Reverby se topó con los experimentos de Guatemala cuando buscaba contexto para su investigación del caso Tuskegee), encuentra información sobre un estudio en Guatemala sobre Sífilis, cuyas aberraciones éticas y metodológicas simulan las atrocidades de Tuskegge.
En esta oportunidad se trataba de un estudio llevado a cabo en Guatemala entre los años 1946 y 1948, sobre gente vulnerable: presos y enfermos mentales, los cuales fueron intencionalmente infectados con sífilis y gonorrea y sin una verdadera toma de consentimiento informado.
Este último sábado 02 de octubre 20101, la Secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, se disculpó con Guatemala por los experimentos que infectaron intencionalmente a personas de ese país con sífilis y gonorrea entre 1946 y 1948, así mismo el presidente de Estados Unidos, Barack Obama quien pidió disculpas al presidente de Guatemala.
En un comunicado conjunto con la Secretaria de Salud, Kathleen Sebelius, Clinton ha calificado de "antiético" el estudio estadounidense de inoculación de enfermedades de transmisión sexual que se desarrolló en Guatemala durante el Gobierno de Juan José Arévalo Bermejo (1945-1951). "Lamentamos profundamente que esto haya sucedido y ofrecemos nuestras disculpas a todas las personas que resultaron afectadas por esas abominables prácticas de investigación".
La coincidencia hizo que los esposos Clinton cumplan con un engorroso encargo: pedir perdón en nombre del gobierno americano por abusos pasados en la investigación con seres humanos.
Grandes similitudes:
Tuskegge.- Los participantes del estudio eran vulnerables: Pacientes negros, de zonas rurales y pobres.
Guatemala.- Los participantes del estudio eran Vulnerables: Presos y enfremos emntales.
Tuskegge: No se les explicaba que estaban haciendo una investigación sobre las causas de esa enfermedad y tampoco se les informaba que existía un tratamiento.No hubo toma de consentimiento informado
Guatemala: No hubo toma de consentimiento informado.
Bueno amigas y amigos, he cumplido con mi responsabilidad moral de difundir esta importante información...
Ahora viene la reflexión de cada uno de nosotros
Saludos
Agueda Muñoz del carpio toia
En esta oportunidad se trataba de un estudio llevado a cabo en Guatemala entre los años 1946 y 1948, sobre gente vulnerable: presos y enfermos mentales, los cuales fueron intencionalmente infectados con sífilis y gonorrea y sin una verdadera toma de consentimiento informado.
Este último sábado 02 de octubre 20101, la Secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, se disculpó con Guatemala por los experimentos que infectaron intencionalmente a personas de ese país con sífilis y gonorrea entre 1946 y 1948, así mismo el presidente de Estados Unidos, Barack Obama quien pidió disculpas al presidente de Guatemala.
En un comunicado conjunto con la Secretaria de Salud, Kathleen Sebelius, Clinton ha calificado de "antiético" el estudio estadounidense de inoculación de enfermedades de transmisión sexual que se desarrolló en Guatemala durante el Gobierno de Juan José Arévalo Bermejo (1945-1951). "Lamentamos profundamente que esto haya sucedido y ofrecemos nuestras disculpas a todas las personas que resultaron afectadas por esas abominables prácticas de investigación".
La coincidencia hizo que los esposos Clinton cumplan con un engorroso encargo: pedir perdón en nombre del gobierno americano por abusos pasados en la investigación con seres humanos.
Grandes similitudes:
Tuskegge.- Los participantes del estudio eran vulnerables: Pacientes negros, de zonas rurales y pobres.
Guatemala.- Los participantes del estudio eran Vulnerables: Presos y enfremos emntales.
Tuskegge: No se les explicaba que estaban haciendo una investigación sobre las causas de esa enfermedad y tampoco se les informaba que existía un tratamiento.No hubo toma de consentimiento informado
Guatemala: No hubo toma de consentimiento informado.
Bueno amigas y amigos, he cumplido con mi responsabilidad moral de difundir esta importante información...
Ahora viene la reflexión de cada uno de nosotros
Saludos
Agueda Muñoz del carpio toia
sábado, 2 de octubre de 2010
Investigación de sífilis en Guatemala: Tuskegge en latinoamérica???

Queridas amigos y amigos seguidores del Blog, hoy quiero compartir con ustedes una penosa noticia:
Un nuevo experimento antiético del pasado llevado a cabo esta vez en Guatemala sobre sífilis:
Una mujer catedrática fue quien protegonizó esta semana la revelación de otro secreto de la investigación antiética con seres humanos, se trata de Susan Reverby, catedrática en el Wellesley College, quien divulgó en su portal un terrible hallazgo: Experimentos llevados a cabo por científicos estadounidenses en los años cuarenta del siglo pasado, causaron deliberadamente infección con sífilis a cientos de personas en Guatemala
Los experimentos se llevaron a cabo entre 1946 y 1948, y según esta profesora "nunca produjeron ninguna información útil", por lo tanto no se conoce si hubo beneficio directo sobre las poblaciones estudiadas.
Este nuevo hallazgo, nos hace recordar al experimento de Tuskegge por varias razones, entre ellas el patrocinador y la utilización de sujetos vulnerables.
1. Patrocinadores similares.-
En el caso del experimento en Guatemala, el proyecto estaba patrocinado por el Servicio Público de Salud de Estados Unidos y el gobierno de Guatemala de ese tiempo, en la investigación de Tuskegge también tuvo como sponsor al Servicio Público de Salud de Estados Unidos.
2. Investigación con vulnerables.-
En el caso del experimento de Guatemala, se utilizaron como sujetos de estudio a reos varones y pacientes mujeres del Hospital Nacional de Salud Mental.
En el experimento de Tuskegge, fueron humildes hombres de raza negra de Alabama.
3. Problemas en la toma del consentimiento informado o falta de toma del mismo en ambos experimentos.
El experimento en Guatemala involucró el contagio intencional de sífilis y gonorrea a 696 guatemaltecos, sin el consentimiento de éstos.
En Tuskegge no se les dio la información adecuada para dar un Consentimiento libre e informado.
Voy a hacer un breve resumen de lo que la prensa internacional divulga en estas horas:
La catedrática explicó que los guatemaltecos fueron infectados por 2 vías: Contacto con prostitutas, que tenían la enfermedad o fueron infectados intencionalmente.
El presidente actual de Guatemala, Álvaro Colom, luego de conocer esta desafortunada noticia indicó que fue "una fuerte violación a los derechos humanos".
"Son violaciones éticas (...) En mi opinión es un crimen de lesa humanidad. Primero, los pacientes eran vulnerables, era muy difícil que esa gente dijera que no. Dos, no se les consultó, y tres, había engaño en la conducción de los experimentos (...) Definitivamente para mí es una violación seria a los derechos humanos", dijo el mandatario guatemalteco.
Amigos, han pasado 62 años de este experimento de la sífilis en Guatemala, y en estas horas, nuevamente Estados Unidos pide perdón por la antiética conducción de la investigación con seres humanos.
Por todo ello es importante que en todos los espacios tratemos de vigilar la integridad ética y científica de toda investigación con seres humanos.
Saludos
Agueda Muñoz
sábado, 28 de agosto de 2010
Legislación Internacional y Nacional
Legislación Internacional y Nacional sobre Violencia familiar
Queridos amigos y amigas de MERPAVIFA y todos aquellos que luchan por la tención y la prevención de la Violencia familiar
Contamos con Legislación Internacional y Nacional al respecto que debemos conocer, alzanzo a ustedes algunos links:
Legislación Internacional
Convención Americana sobre Derechos Humanos
Declaración Universal de los Derechos Humanos
Pacto de los Derechos Civiles y Políticos
Pacto de los Derechos Economicos Sociales y Culturales
Conferencia Mundial sobre Derechas Humanos (Viena)
Convención sobre la Elinacion de Todas las Formas de Violencia conta la Mujer
Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y erradicar la Violencia hacia la Mujer
Legislación Peruana
Creación de Registro de Victimas de Feminicidio. RM #110-2009-MIMDES
Plan Nacional Contra la Violencia hacia la Mujer 2009 -2015
Plan Nacional Contra la Violencia hacia la Mujer 2002 -2007
Decreto Supremo #008-2001-PROMUDEH, que crea el Programa Nacional Contra la Violencia Familiar y Sexual al interior del MIMDES
Texto Único Ordenado de la Ley 26260 y sus modificaciones
Saludos y ojalá revisemos juntos el importante material alcanzado
saludos
Agueda Muñoz
Queridos amigos y amigas de MERPAVIFA y todos aquellos que luchan por la tención y la prevención de la Violencia familiar
Contamos con Legislación Internacional y Nacional al respecto que debemos conocer, alzanzo a ustedes algunos links:
Legislación Internacional
Convención Americana sobre Derechos Humanos
Declaración Universal de los Derechos Humanos
Pacto de los Derechos Civiles y Políticos
Pacto de los Derechos Economicos Sociales y Culturales
Conferencia Mundial sobre Derechas Humanos (Viena)
Convención sobre la Elinacion de Todas las Formas de Violencia conta la Mujer
Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y erradicar la Violencia hacia la Mujer
Legislación Peruana
Creación de Registro de Victimas de Feminicidio. RM #110-2009-MIMDES
Plan Nacional Contra la Violencia hacia la Mujer 2009 -2015
Plan Nacional Contra la Violencia hacia la Mujer 2002 -2007
Decreto Supremo #008-2001-PROMUDEH, que crea el Programa Nacional Contra la Violencia Familiar y Sexual al interior del MIMDES
Texto Único Ordenado de la Ley 26260 y sus modificaciones
Saludos y ojalá revisemos juntos el importante material alcanzado
saludos
Agueda Muñoz
sábado, 3 de julio de 2010
Diploma Superior en Bioética
Estimados amigos seguidores del BLOG, los invitamos a participar de una importante capacitación en Bioética en Argentina, se trata de un Diplomado dirigido por la Universidad de FLACSO y con apoyo del Programa Fogarty.
Se los recomiendo, yo fui alumna y ahora participo por tercer año como profesora invitada.
Saludos
Agueda Muñoz
Ampliación de la Información: El Diploma Superior en Bioética consta de cuatro cursos que pueden realizarse tanto en modalidad virtual, presencial o mixta. Los cursos que componen el Diploma son:
Introducción a la bioética y a los comités de ética (modalidad virtual o presencial)
Introducción a la ética de la investigación (modalidad virtual o presencial)
Bioética clínica (modalidad virtual o presencial)
Problemas de ética de la investigación (modalidad virtual) o 4. Teoría y métodos de la bioética (modalidad presencial)
Asimismo, se exigirá la aprobación de una evaluación final integradora. Dicha evaluación será domiciliaria y abarcará los diferentes contenidos trabajados en los cursos.
Cursos del 2er. semestre de 2010:
Modalidad presencial:
INTRODUCCIÓN A LA ÉTICA DE LA INVESTIGACIÓN
Contenidos mínimos:
• Introducción a la ética de la investigación. Casos y problemas clásicos de ética de la investigación. Diversos actores: sujetos de investigación, investigadores, financiadores y agencias regulatorias.
• Consentimiento informado. Características generales. Estándares de información. Equívocos terapéuticos. Comprensión, motivación y voluntariedad.
• Comités de ética de la investigación. Características, integrantes y funciones de los CEI. Recursos para su mejor funcionamiento.
• Investigación en ciencias sociales. Dificultad de identificar problemas. Diferencias en la concepción de daño. Engaño en ciencias sociales.
• Problemas actuales de ética e investigación. Códigos internacionales: rectificaciones y clarificaciones. Investigación en países en desarrollo. Políticas públicas e investigación. Intereses en juego. Rol de la industria. Justicia y distribución de recursos: obligaciones durante y después de las investigaciones.
Duración: 11 de agosto al 1º de diciembre de 2010.
Fecha de inscripción: Hasta el 10 de agosto de 2010.
Reuniones: Miércoles de 18 a 20:30hs.
Lugar: Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO). Ayacucho 555. Buenos Aires.
Arancel: Matrícula: $150. Curso: $760 (con opción de pago en 4 cuotas mensuales de $190).
Modalidad virtual:
PROBLEMAS DE ÉTICA DE LA INVESTIGACIÓN
Con cupo limitado)
Contenidos mínimos:
• Investigación en niñas/os y adolescentes. Consentimiento informado y asentimiento.
• Investigación en pacientes terminalmente enfermos.
• Problemas metodológicos y éticos en investigación.
• Investigaciones sociales sobre temas de salud.
• Investigaciones genéticas: problemas, avances y perspectivas futuras.
• Investigación con comunidades indígenas.
Duración: 10 de agosto a 15 de diciembre de 2010.
Fecha de inscripción: hasta el 23 de julio de 2010.
Arancel por curso: Matrícula: $220. Curso: 5 cuotas mensuales de $220.
Estudiantes extranjeras/os, consultar.
BIOÉTICA APLICADA
Contenidos mínimos:
• Dilemas éticos en salud pública: beneficencia y respeto por la autonomía.
• Desigualdad social, género y acceso a los cuidados de la salud. Salud reproductiva y derechos humanos.
• Los cuidados paliativos y las decisiones al final de la vida. Problemas éticos en terapia intensiva. Futilidad y retiro de tratamientos.
• Salud mental y Bioética. Consentimiento informado en psicoterapia.
Duración: 26 de agosto a 30 de diciembre de 2010.
Cierre de inscripción: 13 de agosto de 2010.
Arancel por curso: Matrícula: $220. Curso: 5 cuotas mensuales de $220.
Estudiantes extranjeras/os, consultar.
Informes y consultas: agromick@flacso.org.ar y bioetica@flacso.org.ar;
http://www.flacso.org.ar/formacion_posgrados_contenidos.php?IDPC=3&ID=231
FLACSO/FORMACIÓN/DIPLOMAS SUPERIORES/PROGRAMA DE BIOÉTICA
Programa Bioética
Ayacucho 555 (C1026AAC) Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Tel.: (54-11) 5238 9300. Int. 453 y 354
Fax (54-11) 4375-1373
Estimados amigos seguidores del BLOG, los invitamos a participar de una importante capacitación en Bioética en Argentina, se trata de un Diplomado dirigido por la Universidad de FLACSO y con apoyo del Programa Fogarty.
Se los recomiendo, yo fui alumna y ahora participo por tercer año como profesora invitada.
Saludos
Agueda Muñoz
Ampliación de la Información: El Diploma Superior en Bioética consta de cuatro cursos que pueden realizarse tanto en modalidad virtual, presencial o mixta. Los cursos que componen el Diploma son:
Introducción a la bioética y a los comités de ética (modalidad virtual o presencial)
Introducción a la ética de la investigación (modalidad virtual o presencial)
Bioética clínica (modalidad virtual o presencial)
Problemas de ética de la investigación (modalidad virtual) o 4. Teoría y métodos de la bioética (modalidad presencial)
Asimismo, se exigirá la aprobación de una evaluación final integradora. Dicha evaluación será domiciliaria y abarcará los diferentes contenidos trabajados en los cursos.
Cursos del 2er. semestre de 2010:
Modalidad presencial:
INTRODUCCIÓN A LA ÉTICA DE LA INVESTIGACIÓN
Contenidos mínimos:
• Introducción a la ética de la investigación. Casos y problemas clásicos de ética de la investigación. Diversos actores: sujetos de investigación, investigadores, financiadores y agencias regulatorias.
• Consentimiento informado. Características generales. Estándares de información. Equívocos terapéuticos. Comprensión, motivación y voluntariedad.
• Comités de ética de la investigación. Características, integrantes y funciones de los CEI. Recursos para su mejor funcionamiento.
• Investigación en ciencias sociales. Dificultad de identificar problemas. Diferencias en la concepción de daño. Engaño en ciencias sociales.
• Problemas actuales de ética e investigación. Códigos internacionales: rectificaciones y clarificaciones. Investigación en países en desarrollo. Políticas públicas e investigación. Intereses en juego. Rol de la industria. Justicia y distribución de recursos: obligaciones durante y después de las investigaciones.
Duración: 11 de agosto al 1º de diciembre de 2010.
Fecha de inscripción: Hasta el 10 de agosto de 2010.
Reuniones: Miércoles de 18 a 20:30hs.
Lugar: Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO). Ayacucho 555. Buenos Aires.
Arancel: Matrícula: $150. Curso: $760 (con opción de pago en 4 cuotas mensuales de $190).
Modalidad virtual:
PROBLEMAS DE ÉTICA DE LA INVESTIGACIÓN
Con cupo limitado)
Contenidos mínimos:
• Investigación en niñas/os y adolescentes. Consentimiento informado y asentimiento.
• Investigación en pacientes terminalmente enfermos.
• Problemas metodológicos y éticos en investigación.
• Investigaciones sociales sobre temas de salud.
• Investigaciones genéticas: problemas, avances y perspectivas futuras.
• Investigación con comunidades indígenas.
Duración: 10 de agosto a 15 de diciembre de 2010.
Fecha de inscripción: hasta el 23 de julio de 2010.
Arancel por curso: Matrícula: $220. Curso: 5 cuotas mensuales de $220.
Estudiantes extranjeras/os, consultar.
BIOÉTICA APLICADA
Contenidos mínimos:
• Dilemas éticos en salud pública: beneficencia y respeto por la autonomía.
• Desigualdad social, género y acceso a los cuidados de la salud. Salud reproductiva y derechos humanos.
• Los cuidados paliativos y las decisiones al final de la vida. Problemas éticos en terapia intensiva. Futilidad y retiro de tratamientos.
• Salud mental y Bioética. Consentimiento informado en psicoterapia.
Duración: 26 de agosto a 30 de diciembre de 2010.
Cierre de inscripción: 13 de agosto de 2010.
Arancel por curso: Matrícula: $220. Curso: 5 cuotas mensuales de $220.
Estudiantes extranjeras/os, consultar.
Informes y consultas: agromick@flacso.org.ar y bioetica@flacso.org.ar;
http://www.flacso.org.ar/formacion_posgrados_contenidos.php?IDPC=3&ID=231
FLACSO/FORMACIÓN/DIPLOMAS SUPERIORES/PROGRAMA DE BIOÉTICA
Programa Bioética
Ayacucho 555 (C1026AAC) Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Tel.: (54-11) 5238 9300. Int. 453 y 354
Fax (54-11) 4375-1373
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