
En el Perú existe una alta prevalencia de violencia sexual familiar, altos índices de abortos inseguros, elevadas tasas de mortalidad materna, embarazos no deseados, etc. y ante este panorama surge una prohibición de distribución de un método anticonceptivo que discriminaría a las mujeres más pobres del Perú:
Estimados amigos y amigas seguidores del Blog: En las últimas semanas, las leyes peruanas están tocando fibras sensibles del corazón de la mujer peruana, se han abierto discusiones que podrían cambiar la historia de los derechos reproductivos de nosotras las mujeres.
Entre los temas que sacuden nuestras pasiones está la prohibición de distribución de un método anticonceptivo antes aceptado en el país:
El Tribunal Constitucional Peruano se manifestó hace tiempo a favor de la distribución nacional de la píldora del día siguiente al no considerarla como un método abortivo, sentencia que favoreció la distribución de dicho medicamento sin restricción alguna de manera gratuita y en todos los estratos sociales.
Sin embargo, hace pocos días el mismo Tribunal Constitucional Peruano contradice su anterior fallo con uno totalmente opuesto, indica que ¨La píldora del día siguiente ya no será distribuida gratuitamente porque no se ha demostrado la inexistencia del efecto abortivo en dicho medicamento¨
El Tribunal Constitucional Peruano invalidó la distribución gratuita a nivel nacional de la denominada píldora del día siguiente, (método anticonceptivo de emergencia), y ordenó al Ministerio de Salud que se abstenga de desarrollar la política de distribución gratuita de este método. (Debe señalarse que no es el único método que se distribuye de manera gratuita en Perú, ya que contamos con un eficiente programa de planificación familiar en el país desde hace varios años)
La política de distribución gratuita de anticonceptivos en Perú, ha favorecido a los estratos más pobres de la población de mujeres peruanas, ya que el costo de la píldora del día siguiente es inalcanzable, por tanto esta política atenta contra los derechos reproductivos de toda mujer y la equidad en el acceso a medicamentos.
Es una política discriminatoria debido a que el acceso a la píldora estará solo disponible a las personas con mayores recursos económicos. Un dato actualizado: En las farmacias la píldora se puede adquirir bajo prescripción médica al precio de 25 a 28 soles (más o menos diez dólares), una alternativa que no estaría al alcance de las mujeres pobres.
Esta prohibición debe ser ponderada con los actuales índices de embarazos en adolecentes, abortos inseguros, violaciones sexuales, etc. No podemos tomar tan fuertes y trascendentales decisiones, sino se evalúa el entorno de la realidad de la mujer peruana.
Estas reflexiones solo intentan abrir el diálogo como siempre.
A continucación doy un lacance de esta realidad:
En el Perú existe una alta prevalencia de violencia familiar y se considera como un problema de salud pública que afecta a seis de cada diez mujeres en nuestro país.
Amigos por favor lean estos datos:
El 41% de las mujeres en el Perú alguna vez ha sido empujada, golpeada o agredida físicamente por su esposo o compañero. Del tipo de violencia sufrida, el 31% reporta haber atravesado por violencia psicológica, mientras que el 69% por violencia física a nivel nacional.
De las más de 2.000 mujeres que quedan embarazadas diariamente en Perú, 813 llevan embarazos que no son deseados, y casi el 90 por ciento de los embarazos de mujeres entre los 12 y 14 años son producto de violación sexual. Durante el año 2008, el Ministerio del Interior registró 91,929 denuncias por violencia familiar, en las que el 88.67% (81,517 casos) de las víctimas son mujeres. Es decir, cada hora 9 mujeres son víctimas de violencia familiar.
Un 42% de las mujeres en Perú ha sufrido de violencia familiar, esta encuesta encontró además que del total de mujeres encuestadas el 9,8% refirió haber sido forzada a tener relaciones sexuales, el 5,8% de las mujeres fueron obligadas a prácticas sexuales que ellas no aprobaban.
La situación de la violencia familiar en Perú, como vemos es un grave problema que atenta no solo contra los derechos reprodcutivos de la mujer, sino contra nuestros derechos humanos.
Ante esta situación creo que debemos reflexionar más.!!!
Agueda Muñoz del Carpio Toia